2 may. 2012

Algo inconcluso de viaje a casa las 12 o'clock

Sigo subiéndome a un micro que no sé a donde va, a dónde me puede llevar. Estoy arriba de un micro que no sé si va al lugar que quiero ir, entre gente que no sé quienes son. Me subo todos los días a ese micro que me lleva a mi casa, a donde están mis cosas. A donde me siento cómoda.
Pero todavía no sé si es el lugar a donde quiero ir.
¿A dónde quiero ir? ¿Dónde es el lugar en el que verdad quiero ir? ¿Dónde se encuentra esa luz que busco, dónde esta?.
Sigo subiéndome aunque no sé si de verdad es mi destino. Sigo caminando por las calles vacías y todavía no sé si quiero llegar ahí. Abajo del sol, pateando las hojas de otoño, no sé donde estoy.
¿De verdad quiero llegar allá o solamente es algo que repito para sentirme segura?

La pasión desapareció y yo sigo sentada en esta silla escribiendo cartas de ayer a nadie, a nadie en particular. Estoy devuelta en ese limbo que alguien alguna vez me dijo... Pero, de verdad, ¿dónde quiero estar? ¿a quién quiero llegar? No lo sé. Nunca voy a salir de esta nube de polvos que veo todo pero no veo nada, que escucho todo pero no hago nada.
Es como una puerta que nunca se cierra, pero ya no sé si es para mi bien o para el de alguien, o solamente voy lastimando a quien este de turno por ahí.

Es como cuando sacan una cerradura de una puerta, y vos preguntas por dónde puedo salir, cuando tenes mil millones de opciones más para salir corriendo por donde quieras.
Es como una costumbre inmensa que ya no sé para donde se dispara.
No sé

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